Sierra Tarahumara, comunidades rarámuris, Chihuahua, México

Cerca del pueblo de Norogachi, Chihuahua, en la Sierra Tarahumara de México, esta mujer participa en la identificación de buenas mazorcas semilleras para el ciclo agrícola entrante, aplicando conocimientos de un taller sobre el método masal impartido en su lengua por un miembro de su comunidad.  

Cerca del pueblo de Norogachi, Chihuahua, en la Sierra Tarahumara de México, esta mujer participa en la identificación de buenas mazorcas semilleras para el ciclo agrícola entrante, aplicando conocimientos de un taller sobre el método masal impartido en su lengua por un miembro de su comunidad.

 

La milpa rarámuri es parecida a todas las milpas de México porque se cultivan muchas plantas distintas, sobre todo maíz, frijol, haba, calabaza y quelites.  Así, se hace un ecosistema donde prosperan muchas formas de vida..  Aunque la producción del maíz pueda parecer poca, se ha comprobado que los pequeños agricultores son los más productivos.

La milpa rarámuri es parecida a todas las milpas de México porque se cultivan muchas plantas distintas, sobre todo maíz, frijol, haba, calabaza y quelites.  Así, se hace un ecosistema donde prosperan muchas formas de vida..  Aunque la producción del maíz pueda parecer poca, se ha comprobado que los pequeños agricultores son los más productivos.

Toda la planta se aprovecha.  En la sierra tarahumara, después de despuntar el maíz para que acaben de llenarse las mazorcas,, se acarrea el rastrojo con el fin de subirlo a los pinos para que los animales tengan forraje durante el invierno.

Toda la planta se aprovecha.  En la sierra tarahumara, después de despuntar el maíz para que acaben de llenarse las mazorcas,, se acarrea el rastrojo con el fin de subirlo a los pinos para que los animales tengan forraje durante el invierno.

"Todo está conectado con el todo,¿no?  Entonces el maíz también está conectado con el todo.  Es como decir que el maíz es una familia y nosotros somos otra familia, pero, igual, el maíz y nosotros somos una sola familia.  Entendido de esa manera, toda la naturaleza somos de la misma familia, y cada uno que existe en la naturaleza tiene su valor.  Hay que comprender esa realidad.  Somos de una cultura diferente, pero la vida es una sola cosa.  Donde vaya uno, la gente tiene su propia forma, su propio ritmo, su propia manera.  Creo que eso es lo que tenemos que comprender: que hay diferentes formas de vida."  -Luis Pérez, Comunidad de Repechique, Chihuahua, México.

"Todo está conectado con el todo,¿no?  Entonces el maíz también está conectado con el todo.  Es como decir que el maíz es una familia y nosotros somos otra familia, pero, igual, el maíz y nosotros somos una sola familia.  Entendido de esa manera, toda la naturaleza somos de la misma familia, y cada uno que existe en la naturaleza tiene su valor.  Hay que comprender esa realidad.  Somos de una cultura diferente, pero la vida es una sola cosa.  Donde vaya uno, la gente tiene su propia forma, su propio ritmo, su propia manera.  Creo que eso es lo que tenemos que comprender: que hay diferentes formas de vida." 

-Luis Pérez, Comunidad de Repechique, Chihuahua, México.

                     El maíz indígena Descendiendo del cerrro, por la puerta abierta, desde la ventana, admiro el maíz que danza en la parcela, con el silbido del aire. Cerca de la milpa, el trino de pájaros Alegran los oídos y despiertan el corazón, para sentir esa hermandad con la vida de la naturaleza, principalmente con el maíz.   El rarámuri siembra su maíz en la montaña, en laderas, en las lomas frescas, en los meandros de los ríos y arroyos. el maíz se adapta en diferentes suelos, diversos climas micro sistémicos; por eso en los surcos han surgido razas y variedades de muchos colores, tamaños; así como las razas indígenas que lo siembran y lo consumen dando diferentes sabores, para alimentar la sangre, el cuerpo, el alma, el espíritu de los difuntos, sin olvidar los consejos, las sabidurías, legado de los ancestros y deidades.   El hombre encontró muchos hermanos en la tierra, las semillas. El más importante por su versatilidad de adaptación y cambio genético natural, “es el maíz”. Compartimos el mismo territorio, la misma agua, el mismo aliento de los animales y árboles del bosque el mismo espíritu de la madre tierra, la misma luz de las estrellas y de la luna, el mismo calor del sol   Debemos ser respetuosos con el maíz, pues compartimos las bndades de la tierra y del universo. Tenemos la obligación de educar a nuestros hijos con los principios de la vida y enseñar el respeto por la naturaleza que nos rodea para vivir bien, con los de arriba, los de abajo, los que viven lejos y los de cerca. Solamente viviendo sin diferencias, será justo lo justo; de lo contrario habrá desgracia, tristeza, dolor, camino seguro al final de nuestra era, por nuestra indiferencia. Por todo, arriba la vida, que viva el maíz, veneren a los ancestros y deidades, respeten el germen de la tierra, la esperanza es nustro consuelo y la luz a seguir.                             Pedro Turuséachi Sevórachi

                     El maíz indígena

Descendiendo del cerrro,

por la puerta abierta,

desde la ventana,

admiro el maíz

que danza en la parcela,

con el silbido del aire.

Cerca de la milpa, el trino de pájaros

Alegran los oídos y despiertan el corazón,

para sentir esa hermandad con la vida de la naturaleza,

principalmente con el maíz.

 

El rarámuri siembra su maíz

en la montaña, en laderas, en las lomas frescas,

en los meandros de los ríos y arroyos.

el maíz se adapta en diferentes suelos,

diversos climas micro sistémicos;

por eso en los surcos han surgido razas

y variedades de muchos colores, tamaños;

así como las razas indígenas que lo siembran y

lo consumen dando diferentes sabores,

para alimentar la sangre, el cuerpo, el alma, el espíritu de los difuntos,

sin olvidar los consejos,

las sabidurías,

legado de los ancestros y deidades.

 

El hombre encontró muchos hermanos

en la tierra, las semillas.

El más importante por su versatilidad de adaptación

y cambio genético natural, “es el maíz”.

Compartimos el mismo territorio,

la misma agua,

el mismo aliento de los animales y árboles del bosque

el mismo espíritu de la madre tierra,

la misma luz de las estrellas y de la luna,

el mismo calor del sol

 

Debemos ser respetuosos con el maíz,

pues compartimos las bndades de la tierra y del universo.

Tenemos la obligación de educar a nuestros hijos

con los principios de la vida y enseñar

el respeto por la naturaleza que nos rodea para vivir bien,

con los de arriba, los de abajo,

los que viven lejos y los de cerca.

Solamente viviendo sin diferencias, será justo lo justo;

de lo contrario habrá desgracia, tristeza, dolor,

camino seguro al final de nuestra era, por nuestra indiferencia.

Por todo, arriba la vida,

que viva el maíz,

veneren a los ancestros y deidades,

respeten el germen de la tierra,

la esperanza es nustro consuelo y la luz a seguir.

 

 

                        Pedro Turuséachi Sevórachi

  "Siempre en todos los rituales, en todo lo que se hace en comunidad para sanar a un enfermo, pues se usa el maíz, el tesgüino, la tortilla, los tamales, y eso, de alguna manera, es un tipo de trabajo psico-social que nos mantiene en comunidad, que nos mantiene unida y que nos ayuda a comprender parte de la realidad de nosotros mismos, que nos valora.  Que a veces hay gente que nos llama pobres, pero tenemos lo nuestro, que es la parte muy importante y eso es el maíz." -Luis Pérez, Comunidad de Repechike, Chihuahua, México.  

 

"Siempre en todos los rituales, en todo lo que se hace en comunidad para sanar a un enfermo, pues se usa el maíz, el tesgüino, la tortilla, los tamales, y eso, de alguna manera, es un tipo de trabajo psico-social que nos mantiene en comunidad, que nos mantiene unida y que nos ayuda a comprender parte de la realidad de nosotros mismos, que nos valora.  Que a veces hay gente que nos llama pobres, pero tenemos lo nuestro, que es la parte muy importante y eso es el maíz." -Luis Pérez, Comunidad de Repechike, Chihuahua, México.

 

El conocimiento es tan delicado y tan fuerte como la semilla: se transmite de una generación a otra mediante la práctica.  Aunque es una niña, Jacinta observa con mucha atención como su abuela, Carmela, limpia el maíz tostado que va a moler para hacer pinole.. Para hacer kobisi, o pinole, primero se tuesta cierto tipo de maíz que se molerá después para guardar como polvito que se mezcla con agua y otras cosas para hacer un alimento sabroso, energético y nutritivo.      

El conocimiento es tan delicado y tan fuerte como la semilla: se transmite de una generación a otra mediante la práctica.  Aunque es una niña, Jacinta observa con mucha atención como su abuela, Carmela, limpia el maíz tostado que va a moler para hacer pinole..

Para hacer kobisi, o pinole, primero se tuesta cierto tipo de maíz que se molerá después para guardar como polvito que se mezcla con agua y otras cosas para hacer un alimento sabroso, energético y nutritivo.

 

 

 

(Fotografías de David Lauer)